Estos huesos que no descanzan
siguen pescando sueños
con su cañita de cristal
en el lago de tu mirada
con carnada de ternura.
Ya no descanzarán
las caricias guardadas
el el viejo cajón
de las páginas
de tus heridas que no sanan.
Garúa
sentimiento
corazón
donde nuevamente germinó
el embrión
de nueva energía.
Por fin
se liberan los quejidos
al besar el pubis angelical
de la escencia de tu inocencia
donde descanzará mi pena
en tus manos temblorosas
eco de tu fuente
verdad fraterna
clamor de amor.

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