Te busca tu agresor cautivo
arranca tus espinas de mis ojos
cuando te escuche danzando
dentro los fémures embriagados
de un viaje sin retorno
como mi primera lágrima viajera.
Espermatozoide eléctrico
atrapado
en una estación de fuego
de lejos y de cerca
una impaciente mirada
inspeccionando si todavia estoy
revoloteando en las hojarascas
de los otoños interminables
de nuestros sueños
te pienso sin conocerte.
Acuérdate de mí
suéñame antes de dormir
flores celestemente marchitas
¿quien eres?
seguramente eres
el sol que esperaba.

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